jueves, 30 de octubre de 2008

Impagable.

Encontrar esto escrito en un mail no tiene precio:

XXXX <--Nombre de la empresa a la que ir.
C/Don Ostia XX. Piso X
Vitoria.

Hacía tiempo que no me reia tanto.

1- No eclipsar a nuestros superiores.

Hay que hacer que los que están por encima de uno se sientan lo suficientemente superiores. Aunque uno tenga deseos de complacerles o impresionarles, no hay que pasarse al demostrar las habilidades propias porque provocan el efecto contrario - inspirar miedo e inseguridad-. Si conseguimos que nuestros jefes parezcan más brillantes de lo que son, llegaremos a las cimas del poder.

En principio parece algo lógico, ¿no? Todo es saber calibrar un poco, si eres pelota serás despreciado por tus compañeros y superiores, si les criticas lo sabrán, si eres muy bueno te verán como una amenaza. La idea es tener éxito y compartirlo con ellos, que todos vean cómo triunfáis juntos, pero sabiendo en el fondo que tú eres el artífice. Aprovecharse de tu éxito compartiéndolo con él, engrandeciéndolo gracias a su persona.

En esto no puedo estar más de acuerdo. Como estrategia es casi perfecta, pero es una labor que requiere tiempo y paciencia. En el pasado he tenido jefes muy inútiles y alguno más que gilipollas, ¿debería haber seguido este consejo? No lo sé. Nunca he envidiado la posición de mi superior, aunque haya deseado su sueldo. Quizás habria cambiado algo.

Como primer consejo me parece correcto, es básico.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Las 48 leyes del poder, de Robert Greene.

Este libro ha llegado a mi vida por vías distintas e inconexas. Recuerdo que un profesor de filosofía lo colocó como ejemplo de la amoralidad absoluta y la deshumanización, lo que me hizo recordar el nombre como posible lectura interesante en el futuro. Después se ha ido metiendo en mi vida como referencia en algunos artículos, siempre poniéndolo negativamente, en comentarios de un amigo del que nunca pensé que pudiese leer algo con más de cinco páginas, siempre colocándolo como una guía de vida, y finalmente una amiga me comentó la semana pasada que estaba enfrascada en su lectura. (Sólo comentar el placer absoluto que siento al poder hablar de literatura con alguien en persona). El caso es que el libro se ha intentado meter en mi vida de un modo u otro y al final lo ha conseguido.

Me lo he comprado.

Después de leer la presentación y echar una ojeada superficial a las leyes, la primera impresión es negativa: Parece un manual del tiburón capitalista. Pero tampoco quiero leerlo así. Me apetece degustarlo un poco desde mi propia visión del mundo, que en este momento es demasiado cínica y cruel, no puedo negarlo. Intentaré comentar cada ley a mi modo. Veremos cómo me queda, o tal vez me canse al quinto capítulo, ¿quién sabe?

Por ahora he leído el Prefacio, en el que el autor nos comenta el por qué del libro, por qué debemos seguir sus leyes y que es necesario deshumanizarnos y apartar nuestros sentimientos más influyentes -amor, ira...) para buscar un triunfo absoluto.

(Iré actualizando esta entrada con enlaces a cada capítulo del que hable)

1-No eclipsar a nuestros superiores: Hay que hacer que los que están por encima de uno se sientan lo suficientemente superiores. Aunque uno tenga deseos de complacerles o impresionarles, no hay que pasarse al demostrar las habilidades propias porque provocan el efecto contrario - inspirar miedo e inseguridad-. Si conseguimos que nuestros jefes parezcan más brillantes de lo que son, llegaremos a las cimas del poder.

2-No confiar demasiado en los amigos y saber utilizar a lus enemigos: No hay que fiarse nunca de los amigos - le traicionan a uno con mayor rapidez, porque sienten envidia con facilidad-. También se convierten en unos mimados tiránicos. Pero si se contrata a un antiguo enemigo será más leal que un amigo, porque tiene más que demostrar. De hecho, hay mucho más que temer de los amigos que de los enemigos. Si no se tienen enemigos, hay que encontrar la forma de granjeárselos.

3-Ocultar las intenciones: No debemos revelar nunca el objetivo detrás de nuestras acciones para mantener a la gente desconcertada y desinformada. Si no tienen ni idea de cuáles son nuestras intenciones, no pueden preparar una defensa. Hay que llevarles lo bastante lejos por el camino equivocado, envolverlos en humo, y para cuando se den cuenta de lo que nos proponemos será demasiado tarde.

4-Decir menos de lo necesario: Si se intenta impresionar a la gente con palabras, cuanto más se dice más ordinario se parece y menos se controla la situación. Incluso si se está diciendo algo banal, parecera original si se expresa de forma vaga, abierta y con aspecto de esfinge. La gente poderosa impresiona e intimida diciendo poco. Cuanto más se dice, más posibilidades hay de decir una tontería

5-Defender la reputación con la vida (muchas cosas dependen de ella): La reputación es la piedra angular del poder. Sólo a través de una reputación se puede intimidar y ganar; una vez que se pierde, sin embargo, uno se vuelve vulnerable y blanco de ataques por todos los lados. La reputación debe ser algo inexpugnable. Siempre hay que estar alerta ante la posibilidad de un ataque, para defenderse antes de que ocurra. Mientras, hay que saber destruir al enemigo minando su propia reputación. Luego hay que tomar distancia y dejar que la opinión pública les lleve a la horca.

6-Llamar la atención a toda costa: Todo se juega por la apariencia; lo que no se ve no tiene valor. Por lo tanto, no es bueno perderse entre la muchedumbre ni quedar en el olvido. Hay que destacar. Llamar la atención a toda costa. Hay que convertirse en un imán que atrae la atención porque parece más grande, más colorido, más misterioso que las masas tímidas y blandas.

7-Conseguir que otros hagan el trabajo y llevarse el merito: Hay que utilizar la sabiduría, el conocimiento y el trabajo de los demás en beneficio propio. Este apoyo no só ahorra tiempo y energía, sino que produce un aura divina de eficacia y rapidez. Al final los ayudantes quedarán en el olvido y nosotros seremos recordados. Nunca debemos hacer nada que puedan hacer los demás por nosotros.

8-Hacer que los demás vengan a uno (poniendo un cebo si es necesario): Si obligamos a los demás a actuar, se tiene el control. Siempre es mejor hacer que nuestro oponente venga hacia nosotros y que abandone sus propios planes en el camino. Hay que atraerle con ricas ganancias y luego atacar. Nosotros tenemos las cartas.

9-Ganar a través de la acción, nunca de la discusión: Cualquier triunfo momentáneo obtenido por una discusión no es más que una victoria pírrica: el resentimiento y la animadversión que se crean son más fuertes y duraderas que cualquier cambio momentáneo de parecer. Tiene mucho más poder hacer que los demás cambien de opinión a través de las acciones, sin decir una palabra. Hay que demostrar, no explicar.

10-Contagio: Evitar a los infelices y desafortunados: Se puede morir por la miseria de otro -los estados emocionales son tan contagiosos como las enfermedades-. Puede parecer que se está ayudando al hombre que se está ahogando, pero sólo se está precipitando el propio desastre. Los desafortunados a veces traen la mala suerte a sí mismos; también la traerán hacia los demás. Debemos asociarnos con felices y afortunados.

11-Aprender a hacer que los demás dependan de nosotros: Para mantener la independencia hay que lograr que los demás nos necesiten y nos quieran. Cuanto más se cuente con nosotros, más libertad tendremos. Si la gente depende de nosotros para su felicidad y prosperidad no habrá nada que temer. No debemos enseñarles lo suficiente para que puedan valerse sin nosotros.

12-Utilizar la honestidad y la generosidad de manera selectiva para desarmar a nuestras víctimas: Una acción sincera y honesta tapará otras muchas deshonestas. Los gestos realizados con el corazón en la mano y la generosidad bajarán la guardia de las personas más suspicaces. Una vez que la honestidad selectiva logra atravesar su armadura, se les puede engañar y manipular a voluntad. Un regalo en el momento oportuno -un caballo de Troya- puede lograr el mismo objetivo.

13-Al pedir ayuda, hay que apelar al interés personal de los demás, no a su misericordia ni agradecimiento: Si hace falta acudiar a un aliado en busca de ayuda, no hay que molestarse en recordarle los favores del pasado y las buenas acciones. Encontrará la manera de ignorarlo. En lugar de eso, hay que descubrir algo en la petición o en alianza con él que le pueda beneficiar y exagerarlo desmedidamente. Entonces responderá con entusiasmo al ver que puede sacar provecho para sí mismo.

14-Actuar como un amigo, trabajar como un espia: Es fundamental conocer a nuestro rival. Debemos utilizar espías para obtener información valiosa e ir siempre un paso por delante. Mejor aún: hacemos el papel de espía para nosotros mismos. En encuentros sociales distinguido, hay que saber sonsacar información. Tenemos que hacer preguntas directar para que la gente revele sus debilidades y sus intenciones. No hay ocasión que no sea apropiada para hacer una buena labor de espía.

15-Aplastar totalmente al enemigo: Todos los grandes líderes desde Moisés sabían que los enemigos temibles debían ser aplastados por completo. (Algunas veces han aprendido por las malas.) Si se deja un ascua encendida, no importa lo apagada que esté, al final estallará el fuego. Se pierde más deteniéndose a medio camino que con la aniquilación total: el enemigo se recuperará y querrá venganza. Hay que aplastarle con contundencia, física y espiritualmente.

16-Utilizar la ausencia para aumentar el respeto y el honor: Mucha presencia en el mercado hace que bajen los precios: cuanto más se vea a una persona, más corriente parece. Si tenemos una posición en un grupo, una retirada temporal del mismo hará que hable más de nosotros y se nos tenga más admiración. Debemos saber cuándo marcharnos. Hay que crear valor por medio de la escasez.

17-Mantener a los demás en un estado de terror y suspense: alimenar la imagen de impredecible: Los humanos son animales de costumbres con una necesidad insaciable de reconocer algo en las acciones de los demás. Si somos predecibles, damos a los demás una sensación de control. Demos la vuelta a la situación: hay que ser deliberadamente impredecible. Un comportamiento que parece no tener consistencia ni objetivo mantendrá a la gente desconcertada y se agotará intentando entender cada movimiento. Llevada al extremo, esta estrategia puede intimidar y aterrorizar.

18-No construir fuertes para protegerse. Aislarse es peligroso: El mundo es peligroso y hay enemigos por todas partes - todos tenemos que protegernos-. Un fuerte parece lo más seguro. Pero el aislamiento nos expone al peligro más que nos protege de él; cortamos nuestro acceso a información importante, llamamos la atención y terminamos por ser un blanco perfecto. Es mejor estar en circulación, encontrar aliados, mezclarse con la gente. La muchedumbre sirve de protección contra los enemigos.

19-Saber con quién se está tratando: no ofender a la persona equivocada: Hay muchas clases de personas en el mundo y no se puede dar por hecho que todo el mundo reaccionará ante una estrategia de la misma manera. Si se engaña o se manipula a determinadas personas, pasarán el resto de su vida buscando venganza. Son lobos vestidos con piel de oveja. Por lo tanto, es necesario elegir bien las víctimas y los oponentes: nunca se debe ofender o engañar a la persona equivocada.

20-No comprometerse con nadie: Es idiota el que se apresura a tomar partido. No se debe estar a favor de otra causa que no sea la propia. Si se mantiene la independencia, se llegará a mandar sobre los demás -poniendo a unos en contra de los otros, haciéndoles ir tras ese poder.

21-Hacerse el ingenuo para coger a un ingenuo, parecer más tonto que la víctima: A nadie le gusta sentirse más tonto que el de al lado. El truco, por lo tanto, es hacer que las víctimas se sientan inteligentes -y no sólo eso, sino más inteligentes que nosotros-. Una vez que estén convencidas de esto, no sospecharán que tenemos motivos ocultos.

22-Utilizar la táctica de la rendición: convertir la debilidad en poder: Cuando se está en la posición más débil, nunca se debe luchar por el honor; hay que capitular. La rendición da tiempo para recuperarse, tiempo para atormentar e irritar al vencedor, tiempo para esperar a que su poder decaiga. No hay que darle la satisfacción de luchar y vencer: es mejor rendirse primero. Ofrecer la mejilla enfuerece y desesetabiliza al enemigo. Hay que convertir la rendición en un instrumento de poder.

Puta.

Una de las canciones de Extremoduro que más me gusta.

Por cierto, les vi en directo y me encantaron. Aunque no se puede decir que a Robe le guste demasiado hablar el público.

lunes, 27 de octubre de 2008

Los mails en cadena.

Me ha llegado uno de esos mails en cadena cuyo título empieza por "FW:", el 95% de las veces ni los abro, no me suelen hacer gracia los chistes o no me interesan los videos a los que me enlazan. Y menos mal que ya no utilizo una cuenta con el Outlook, sino me pasaría el día maldiciendo esos mails de 6 megas. El caso es que el título del mail hace referencia a una persona de un pueblo cercano en una situación sexual. Ya sabéis, tipo "hombre de Barakaldo masturbándose mientras mira a su vecina", "pareja follando en un portal de Basauri", "mujer de Getxo metiéndose objetos por el culo"... en ese plan.

Miro el video de dos minutos y me encuentro con lo prometido, una situación sexual curiosa. Un video que debía ser privado pero que alguien ha filtrado a la red -el mundo está lleno de cabrones-. Seguramente este video habrá pasado por cientos de mails y lo habra visto todo el mundo en ese pueblo.

Decido mandárselo a una amiga de ese pueblo, con un simple texto "¿la conoces?". Me responde en una hora diciendo que sí, que aparece una conocida, que a ver cómo he conseguido ese video, que no se lo mande a nadie... Joder, es curioso que un video que ha circulado por tantos mails de vete a saber que sitios y paises, sea de una conocida de una amiga. Le da a uno por pensar eso de que el mundo es un pañuelo, lleno de mocos, claro.

Pero lo más cuiroso es que en el mail aparece el sitio donde trabaja esa persona, un bar, y anima a la gente a ir. ¿Que habrá hecho esa chica? ¿Se lo merecerá? ¿Alguien puede ser tan hijo de puta?. No me puedo poner en la piel de ella, no sé con qué cara iría a trabajar. ¿Orgullo o absoluta humillación?

Yo no me he podido resistir, se lo he enviado a un par de conocidos. Creo que es el primer FW que reenvio a la gente´. Sí, el único que me han rogado que no envíe. Somos todos unos cabrones.

32- El Lobo-hombre, de Boris Vian.

Siempre vuelvo a caer en los libros del gran Boris Vian, ese autor tan radical y enamorado de la vida que no puedo menos que identificarme con su obra. He de suponer que todos conocemos su obra y hemos leído La espuma de los dias, Escupiré sobre vuestras tumbas o alguno de sus libros. Siempre breves y distintos. Algunos llenos de romanticismo, otros bañados en la más absoluta crueldad y también los hay totalmente absurdos en su forma y fondo. Como estos relatos.

Este tomo podría servir como muestra de a que se dedicaba este autor. Se tocan las obsesiones troncales de la obra de Vian: belleza, sexo, violencia, incoherencia, estupidez... Desde un lobo que se convierte en hombre por una noche, la extraña huida de un ladrón por los tejados, el encuentro del placer sexual en una sociedad al quedarse todos ciegos... Toda una variedad temática.

A mí me ha sabido a poco, pero es que en las distancias cortas tampoco termina uno por adentrarse de un modo absoluto en su narrativa.

domingo, 26 de octubre de 2008

Un consejo que me dieron y del que no hice caso.

Un compañero de trabajo me dijo hace tres meses:

"No salgas nunca con una chica que no tenga ninguna amiga. Te vas a meter en problemas."

Sé que no está bien generalizar, cada cual tiene sus problemas, pero cada vez creo más en esta máxima.

sábado, 25 de octubre de 2008

El canibalismo y yo.

Están dando en Cuatro ¡Viven!. Pocos desconocerán de qué trate esta agradable película: el accidente de avión en Los Andes, la perdida de esperanza, el canibalismo, la lucha por la supervivencia... Eso. Al ver lo que tardaban en empezar a comer a los muertos y cómo descubren que no les queda otra, me he preguntado que haría yo en esa situación.

La verdad es que no he tardado mucho en decidir, puede que haya influído el hambre que tengo en este mismo momento, pero creo que recurriría al canibaslismo sin demasiadas dudas.

Dilemas religiosos no es que tenga, soy un ateo convencido y me he criado en una familia que nunca me ha dado valores cristianos, no estoy ni bautizado. ¿Escrúpulos? Hombre, pues alguno, pero vamos a ver, qué prefiero, comer algo asqueroso a morirme de hambre, debe ser una de las maneras más horribles de morir, y más teniendo a unos metros algo de comida. Sí que me desagradaría comer carne fría, congelada, pero quizás eso ayude a que sea más insípida y entre mejor. Al final nos comemos a las vacas, los cerdos, los caballos... No somos mucho más asquerosos por dentro que ellos.

La pega real que le encuentro sería la situación de tener que comerme a algún familiar. Intentaría empezar por los de otro (sí, sé que suena mal). Pero si llegase el momento de tener que comerme a mi padre, por poner un ejemplo, creo que lo haría. En caso de que fuese al reves yo comprendería que él lo hiciese. Estoy muerto, ¿qué tengo que perder? ¿El orgullo? ¿Iré al infierno? ¿No descansaré entero en una tumba? Quiero que se donen mis organos y luego me incineren.

Llegado el momento comería, aunque me jodiese, pero es pura supervivencia sin hacer daño a nadie. Aunque con el hambre que tengo ahora no sé si tardaría más de un día en empezar el banquete....

jueves, 23 de octubre de 2008

Un capullo.

Esto es lo que solemos conocer comunmente como un capullo.

martes, 21 de octubre de 2008

31- Un hombre en la oscuridad, de Paul Auster.

La novela casi anual de Paul Auster, uno de mis autores favoritos, cuyo éxito entre el gran público no deja de asombrarme. Es muy bueno y fácil de leer, pero ¿de verdad lo lee todo el mundo que lo compra? No logro imaginarme a algunas de las personas que se compraron el libro a la vez que yo leyéndolo. Quizás es un fallo de perspectiva que tengo, no lo sé.

Después de Viajes por el Scriptorium, que ya reseñé por aquí, me quedé con la sensación de que el autor había llegado al final. Y todavía tengo esa sensación. Esta novela, en la que se cuenta como August Brill está en la cama e imagina historias, no me ha convencido nada. La historia nos cuenta la vida de August y su familia, que vive tragedia tras tragedia, las historias que se va inventando y trozos de películas que ve. Es un texto sin estructura alguna y con la desesperante mania de poner fin a lo que te cuenta cuando le viene en gana al autor.

Puede que suene excesivo, pero el estilo de Auster está tan diluido que parece una versión algo infantil de su trayectoria como autor. Como aficionado y seguidor del autor, me ha parecido una novela muy decepcionante. Miedo me da lo siguiente que escriba.

lunes, 20 de octubre de 2008

30- Escrutaba la locura en busca de la palabra, el verso, la ruta, de Charles Bukowski.

"Escrutaba la locura en busca de la palabra, el verso, la ruta" No es un mal título, ¿verdad? Esta extensa recopilación de poemas del gran Charles Bukowski está escrito cuando la vida del autor estaba llegando a su fin. Ya había dejado atrás las borracheras, las peleas y el ir de mujer en mujer. Ahora era un anciano admirado, asiduo al hipódromo, aficionado al alcohol y que seguía peleando por comprender el mundo.

Bukowski ha sido uno de los autores que más me ha marcado. Con esa literatura tan sucia y cercana, llena de rabia y puños cerrados, me redescubrió el placer por la lectura, la sensación de que había autores que expresaban lo que uno podía sentir hacia el mundo. Además coincidió con mi entrada al mundo laboral, que fue muy decepcionante, por lo que me pilló en el momento ideal.

Volviendo al libro, estos poemas nos hablan sobre la cercanía de la muerte, la fascinación por otros autores y el pasado, lleno y lleno de recuerdos que el autor cuenta sin remordimientos, pero también sin pasión. Como él mismo contaba en otro libro suyo, pasaba las noches en una habitación escribiendo poemas y poemas en su nuevo ordenador mientras escuchaba música clásica. ¿Qué podía encontrar en aquellos momentos y a su edad? Sólo recuerdos.

Un gran libro, pero no del Bukowski salvaje, sino del anciano que recuerda esos años.

domingo, 19 de octubre de 2008

29- Cuatro poetas en guerra.

El conocido hispanista Ian Gibson ha escrito un ensayo sobre cuatro de los más grandes poetas españoles de la historia y lo que supuso la guerra civil en su vida y obra.

Tras ponernos en situación, siempre desde el punto de vista Republicano que comparte el autor -y quien escribe esto-, nos narra las vivencias de estos cuatro poetas antes, durante y después del conflicto. Todas las historias con final triste.
Leemos sobre la infinita tristeza de Antonio Machado ante el conflicto y el cambio ideológico de su hermano Manuel Machado al bando franquista. El individualista Juan Ramón Jiménez y su radical individualismo, recorriendo America sin lograr nada. Federico García Lorca, genio y figura siempre, aunque demasiado inocente en sus decisiones. Y Miguel Hernández, quizás el autor más valiente, que decidió coger el fusil, sin dejar la pluma, para luchar por sus ideas, acabando en la cárcel, muriendo como un perro.

Es un libro interesante si se desconocen las vidas de estos autores y está escrito con todo el amor del mundo hacia ellos, especialmente a Lorca. Una buena lectura.

Ya.

Ya he solucionado todos los problemas que tenía.